Carta de Cuaresma. Isaac Vilches, Presidente de la Agrupación

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D. Isaac Vilches Marín

La luz de Dios, por siempre.

Jamás dejó de brillar y siempre ha estado y estará con nosotros esa, la luz de Jesucristo, Hijo de Dios, hecho hombre que guía nuestros pasos. Esta luz debe iluminar y presidir el actuar de nuestras Hermandades y Cofradías para que todo sea a mayor gloria de Dios.

En este tiempo de Cuaresma tenemos las hermandades la oportunidad de realizar una auténtica estación de penitencia no sólo en las calles de nuestra ciudad, que si Dios quiere así será, sino espiritualmente, es una oportunidad para dar un auténtico testimonio de fe, es una preparación muy hermosa y tenemos que aprovecharla. Nuestro testimonio es fundamental para que nuestros hermanos cofrades profundicen en la  Fe, vivamos junto a nuestra madre, la Iglesia, la preparación de los cultos de cada una de las hermandades.

Hemos y estamos viviendo una pandemia que nos ha privado en algún momento de libertad, hemos sufrido la pérdida de seres queridos como así hemos vivido el sufrimiento de tantas y tantas personas, pero gracias a nuestra FE la hemos mantenido viva, las puertas de las hermandades han estado abiertas ante las necesidades que fuesen, quizás me atrevería a decir que en este tiempo hemos madurado. Ha sido un tiempo en el que hemos dado un testimonio vivo de Jesucristo, Nuestro Señor, y esta es nuestra Misión.

La luz se abre entre las tinieblas y esa luz es Esperanza, viviremos la Pasión, Muerte y Resurrección de nuestro Señor, y nuestra Fe será un testimonio sincero, de amor a Nuestro Señor y a su Madre.

En este año hemos comenzado la preparación del Sínodo que finalizará en 2023 «Por una iglesia sinodal». Caminemos en comunión, con nuestra participación y misión. Es un mensaje lleno de vida, es una oportunidad muy hermosa para escuchar al Espíritu Santo y las hermandades tenemos que trabajar unidas y caminar juntas, es una oportunidad que nos brinda el Papa Francisco «el camino de la sinodalidad es un camino que Dios espera de la iglesia del tercer milenio».

En esta cuaresma viviremos seguramente un encuentro con muchos de nuestros hermanos a los que volveremos a ver tras esta pausa. Es motivo más que suficiente para dar gracias a Dios y ser capaces de cultivar la unión de amor y fe para que sean aliento de vida, unidos a nuestra iglesia y nuestros titulares. Vivamos con intensidad este tiempo de Cuaresma, seamos capaces de ofrecerles a nuestros cofrades la oportunidad de que puedan prepararse ofreciéndoles la participación a los cultos, a la formación, y preparándonos para nuestras estaciones de penitencia que tienen que ser un auténtica manifestación pública de Fe, sin fisuras y siendo todos iglesia.

Feliz Cuaresma.

Isaac Vilches Marín